Los cuatro ex directivos de Vicentín que fueron detenidos la semana pasada, Omar Scarel, Alberto Macua, Roberto Gazze y Daniel Buyatti seguirán presos ya que el tribunal los señala como responsables de una millonaria estafa de la cerealera.
Cabe señalar que el proceso investiga la forma en que se fugaron 791 millones de dólares y como se generó la deuda de otros 1600 millones.
En este marco la justicia rosarina, decidió que los cuatro ex directivos que manejan la empresa Vicentín desde diciembre de 2019 hasta fines de 2024, permanezcan detenidos por 120 días.
El fiscal Sebastián Narvaja, de la Unidad de Delitos Económicos de Rosario, fue quien pidió que queden en prisión preventiva por 120 días, señalando que entre “ diciembre de 2019 y fines de 2024, a través de maniobras de administración infiel, el agrupa miento criminal de trabajo ilegítimamente fondos pertenecientes a las empresas del grupo…”
La extensa acusación del fiscal sostuvo que los exejecutivos de Vicentín continuaron con el manejo de la empresa, que cayó en default en diciembre de 2019, y usaron fondos de la compañía en medio de un complejo concurso de acreedores para costear gastos personales, como el pago de los honorarios de los abogados. Ese dinero, según detalló el funcionario, salió de las cajas de empresas satélites de Vicentín, como Algodonera Avellaneda y Sir Cotton, entre otras.
Tras dos días de audiencias, el pasado viernes los jueces Gonzalo Fernández Bussy, Nicolás Fopiani y Valeria Pedrana recibieron un pedido de 120 días de prisión preventiva para los máximos responsables de Vicentín. Si lo aceptan, Buyatti, Macua, Gazze y Scarel seguirán presos. Los otros 15 imputados cumplirán prisión preventiva, pero a todos se les pidieron fianzas elevadas, que suman 150.000.000 de dólares.
En este marco, Vicentín atraviesa una situación crítica. No sólo no tiene el dinero para pagar los sueldos de más de 2000 empleados que tiene en las plantas de Ricardone y San Lorenzo, sino que carga con una deuda postconcursal de 5000 millones de pesos y desde el viernes pasado sumó otro problema, con los cuatro exdirectivos de la empresa que están detenidos. Por eso, la importancia de la audiencia de este jueves.
Asimismo, Las detenciones coincidieron con un momento en el que el foco de atención estaba en Omar Scarel, expresidente de Vicentín, a quien el extitular de ARCA Carlos Vaudagna nombró en su declaración como arrepentido. Narvaja le ganó de mano a los fiscales federales -entre ellos, Roberto Salum, de Reconquista- que investigan la relación tóxica que tenía Vaudagna con Scarel y los favores que le había hecho a la agroexportadora con la liquidación de impuestos.
En este sentido, Vaudagna admitió en su declaración que benefició a la empresa cerealera que entró en default en 2019 al eludir la investigación del delito de apropiación indebida de reintegros de IVA por exportaciones por un monto total de $143.254.723,61, cometido en los años 2016, 2017, 2018 y 2019.
Finalmente, el exjefe de la AFIP también reconoció que entre mayo de 2018 y julio de 2019 intercedió y ejerció su influencia ante funcionarios de ARCA que estaban a cargo en la fiscalización e inspección de créditos fiscales indebidamente percibidos por Vicentín. La maniobra de Vaudagna, según él mismo admitió, fue para evitar que fueran impugnados y reducir el monto del ajuste fiscal determinado por la ex-AFIP, con la finalidad de evitar la denuncia penal contra la empresa